La vida a bordo

intérieur

Una de las problemáticas más importantes sobre estos pequeños veleros es la organización de la vida, ¡para atravesar el Atlántico!
Aunque sea posible descansar, comer o cambiar de ropa, los Minis no fueron pensados para la vida a bordo. ¡Imagínese! Los regatistas tienen que vivir semanas enteras sin poder levantarse totalmente, con un techo a 1.4 metro de altura, gateando entre el material o la estructura del velero. ¡Mejor quedarse un poco delgado!
Sobre los Minis de serie, los arquitectos han pensado un poco en las comodidades del interior del velero: hay espacios de almacenamiento, o para hacer comida, por ejemplo. Comparando los Series con los Prototipos, ¡los Series son como palacios!
Los Prototipos no son tan confortables. Al espacio vital descripto así arriba se añaden todos los sistemas experimentales como los foils, o los bolos pendulares, todo el interior con carbón negro, sin ver la luz del sol desde el interior. El único lugar donde se puede descansar correctamente es debajo del cockpit, con 50 cm de altura…

Parece que sobre los Minis, ¡toda la vida tiene lugar al exterior!